Actualmente después de tantos siglos somos muchos los que buscamos una tierra que nos ofrezca aquello que no nos da la propia, donde nacimos, crecimos y nos sentimos que pertenecemos.
Con cuanta esperanza dejamos nuestro país...con muchas ilusiones, sueños...creemos que todo lo que nos falta, lo podremos conseguir.
Cuando salí de Venezuela, esperaba demasiado de esta tierra prometida..."El Sueño Americano".
Principalmente esperaba salir de la inseguridad en mi país, donde caminar por cualquier calle era imposible si se quería conservar las pertenencias...y la vida. Donde mi papá murió por culpa de la delincuencia y la falta de valores. Como dije una vez "En ese país nadie tiene Corona cuando otros tienen Cañón"a raíz del asesinato de una reina de belleza por delincuentes cuando estaba de vacaciones por los mejores paisajes de "La Pequeña Venecia", Era indescriptible el miedo que sentía al ir a cualquier lugar, fui victima de 4 asaltos, dos de ellos con arma de fuego. Mi papa tuvo tres asaltos a mano armada antes de recibir un disparo que le apagó la vida. Definitivamente ese fue mi motivo principal.
Pero también habían otros...Cuando decidí estudiar ingeniería era la más alta calificación de mi colegio, presente una prueba de IQ y salí sobresaliente...en verdad me creía super dotada y que podía llegar a PDVSA (La empresa estatal petrolera y la mas importante de mi país) con las puertas abiertas. Pero bueno la historia fue otra, no soy superdotada y las puertas de PDVSA se cerraron para mi antes de graduarme, con mi firma contra el Presidente del País y la decadencia de la industria, el sueño de ser parte de...se fue.
Mi camino profesional no fue ese que vislumbraba con mis buenas calificaciones o con mi alto IQ (de pronto hasta esa prueba no fue confiable) y fue allí cuando llegó ese nuevo sueño con la Tarjeta Verde. Podría conseguir un trabajo donde sentirme bien profesionalmente...El sueño americano que en esta Tierra Prometida me esperanzaba con cosas que siempre había soñado.
Así que aquí estamos, aun esperando por esa gran oportunidad. Mas que esperando luchando, espantando miedos, luchando con el idioma, tratando de cada día integrarme y sintiéndome cada día menos integrada.
Una parte de mi quiere seguir creyendo en esa frase de si quieres algo con todo tu corazón el universo entero conspirará para que se realice. Y si el universo entero conspiró para que llegáramos aquí, para que nuestro hijo naciera aquí, entonces espero con confianza que a esta Tierra Prometida algún día pueda llamarla Mi Pais como llamo a mi querida Venezuela.